Los mejores platos de ducha para tu baño

Los mejores platos de ducha para tu baño

En los últimos años, el plato de ducha se ha convertido en una elección bastante popular para reformas y construcciones. Esto se debe a las grandes ventajas que ofrece esta opción tales como la amplitud que ofrece, su bajo coste y lo práctico que resulta, entre otras cosas. Los platos de ducha son sinónimo seguridad, ya que reduce el riesgo de accidentes. Además, es un espacio más cómodo para bañar a los niños o incluso a tu mascota. A la hora de elegir un plato de ducha para modernizar nuestro baño y cambiar un poco de aires, disponemos de una infinidad de modelos, cada uno con distintas características. Esto nos ayuda a elegir aquel que mejor se adapta a lo que queremos o bien a la decoración de lo que será nuestro futuro baño.

Tipos de platos de ducha más comunes

Hace bastantes años la oferta se limitaba a platos de ducha fabricados con material de cerámica. Pero hoy en día hay una extensa gama con materiales, acabados y características distintos y variados. Para enfrentarnos a esta decisión debemos conocer como mínimo los tipos de platos de ducha que existen y las ventajas que tiene cada uno. De esta forma nos será más fácil determinar cuál es el que mejor se adapta a nuestras necesidades.

Platos de ducha cerámicos o gres

Está compuesto por una pasta resultante de la mezcla de caolín, feldespato y cuarzo con un tratamiento de vitrificado. Las medidas en cuanto a largo y ancho son adaptables para su fabricación, por lo que son más fáciles de instalar independientemente del tipo de baño que tengas.

Su composición es de porcelana, lo que nos ofrece una serie de ventajas. Al ser un material tan duro, es el más resistente de todos en cuanto a los impactos y ralladuras que este pueda sufrir. Además, gracias a esta composición estaremos protegidos de hongos y bacterias, por lo que nos proporciona mayor higiene.

Estos platos de ducha son muy duraderos y fáciles de limpiar.

Platos de ducha Acrílicos

Está compuesto por una placa externa acrílica sanitaria moldeada al vacío, reforzado con una capa interna con fibra de vidrio y poliéster. En algunos casos la capa interna puede estar compuesta por poliuretano en lugar de fibra de vidrio. Pero la más aconsejable es esta última, pues tiene mayor calidad. De nuevo las medidas son genéricas y pueden adaptarse a cualquier tipo de baño.

Este tipo de plato de ducha cuenta con una característica esencial, y es que presume de tener infinidad de colores y texturas para elegir. Lo que lo hace más fácil para adaptarla a nuestro baño.

Su superficie acrílica tiene un tacto suave y nos protege de bacterias y hongos, resiste notablemente impactos y ralladuras, es antideslizante y resulta un material muy económico. En caso de un cambio de opinión a última hora, el plato de ducha acrílico se puede restaurar y pulir.

Platos de ducha de Resina o carga mineral

 

Este tipo de plato de ducha está fabricado con una combinación de resina y cargas minerales tales como el mármol. Su acabado se compone por una capa final de gel coat, un material protector de poliéster que asegura protección antibacteriana, durabilidad y resistencia. Sus medidas son generalmente estándar, aunque se pueden adaptar a lo que cada uno necesite. Esta combinación hace que el plato de ducha sea extraplano, entre 3 y 4cm.

Es suave al tacto y nos brinda seguridad, evitando accidentes gracias a sus propiedades antideslizantes. Tiene facilidad a la hora de limpiarlo.

Como hemos mencionado antes, su gran resistencia nos brinda mayor aguante ante impactos y arañazos.

Platos de ducha de Piedra natural

Su base es la piedra natural, y esta puede variar desde pizarra o mármol hasta el granito. Tiene características muy parecidas al plato de ducha de resina, ya que su resistencia a los golpes es menor pero tienen un tacto más cálido y suave.

Por otro lado, el material del que está compuesto es totalmente impermeable, extraplano y duradero. Además, nos proporciona mayor seguridad, pues es un tipo de plato de ducha antideslizante que evita accidentes y caídas. Tiene un diseño estético y moderno que nunca pasa de moda. Puede combinarse con estilos minimalistas, modernos o contemporáneos. De hecho, podríamos combinar el plato de ducha de piedra natural con una mampara de acero para darle un toque más estiloso a nuestro baño.

Platos de ducha de obra o Gresite

 

Estos tipos se componen de diferentes capas y procesos durante su fabricación. Esto nos supone una mayor ventaja que en el resto de opciones no nos da. Y es que, gracias al proceso de su composición podemos adaptar a nuestro gusto formas, colores y textura. Es decir, tendremos mayor libertad a la hora de elegir las características de nuestro plato de ducha, y quedará lo más personalizado posible. Aunque, precisamente por esta ventaja, conlleva mayor tiempo que otras opciones, pero merece totalmente la pena.

Consta de un material antideslizante y adaptable a espacios irregulares. Podría incluso colocarse a ras del suelo si las tuberías y desagües así lo permiten.

 

Aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir platos de ducha

Según el tamaño que tenga nuestro baño, debemos elegir un plato de ducha de una determinada forma y tamaño para aprovechar al máximo el espacio. Según la zona donde vayamos a construir la ducha, el plato podrá ser rectangular, en ángulo o cuadrado. Aunque existe la posibilidad de optar por un plato de ducha hecho a medida, que quizás te quitaría más de un dolor de cabeza.

Además de esto, no olvides tener en cuenta las distintas mamparas para ducha que puedes utilizar. Puedes combinarlas con tu plato de ducha de la forma que más te guste, siempre teniendo en cuenta el espacio del que dispones.

Tu baño debe ser ante todo un espacio cómodo y seguro. En el momento de elegir un plato de ducha, no sólo debes tener en cuenta tus necesidades, en caso de no vivir sólo, ten en mente las de personas que convivan contigo: niños, personas mayores o con movilidad reducida, mascotas…

Debemos saber valorar que opción es la que tiene mayor calidad-precio y cuál se adapta mejor a lo que queremos. Un modelo puede ser lujoso pero no tienes por qué dejarte un riñón en él. Y, por el contrario, quizás el peor material para ti ha resultado ser el más caro que has visto. Por eso, dependiendo de lo que quieras hacer y cómo lo vas a desempeñar, debes elegir un  modelo u otro, siempre teniendo en cuenta estos consejos.

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