La influencia de la personalidad del diseñador en el interiorismo

La influencia de la personalidad del diseñador en el interiorismo

El diseño es el resultado de combinar conocimientos e ingenio para resolver un problema de la mejor forma posible. En el caso del interiorismo, también se busca la mejor relación entre los elementos estructurales, decorativos y funcionales que están a la mano. Lo mismo aplica a las diferentes disciplinas del diseño.

El diseño es inherente a la personalidad de quien lo crea

A diferencia de otras profesiones, el diseño involucra mucho del diseñador. Si bien una buena parte viene del conjunto de conocimientos y la experiencia adquirida, sigue siendo una forma de expresión. En cada diseño, queda reflejada la personalidad de la persona que lo creó, las ideas que quiso plasmar y una parte de sus ideales.

Hay que pensar que los decoradores e interioristas tienen cada uno propuestas diferentes a la misma situación. Más allá de simplemente ver todo desde un punto de vista diferente, los profesionales buscan inconscientemente reflejar parte de sus ideas y darles una forma concreta. La decoración de interiores es una manera de materializar pensamientos y emociones.

Más que funcionalidad o arte, es ambos

La influencia del diseñador en el interiorismo

Una definición vaga de la arquitectura es la función del ingenio y del arte. No es algo demasiado alejado de la realidad a pesar de ser una definición imprecisa e incompleta, mas no errónea. Siendo el interiorismo una extensión de la arquitectura, no es nada raro suponer que este concepto también aplica a él.

El diseño de interiores no se trata solo de dar soluciones funcionales. El proceso de diseño sí tiene una parte analítica, en la que se identifican los problemas a resolver, pero también una parte artística y de expresión. Diferentes propuestas pueden dar las mismas soluciones funcionales, pero ser completamente diferentes en sus ideas porque fueron concebidas por profesionales con personalidades diferentes.

La esencia del diseñador

Todos los proyectos tienen una firma única de sus diseñadores que los identifica a simple vista de las personas entendidas en el tema. En algunos casos, incluso una persona corriente se da cuenta con facilidad. La razón es que los proyectos y las soluciones a las que llegan son una consecuencia directa de su esencia.

Un caso muy claro es el de Daniele Romanelli, un arquitecto nacido en Italia y que culminó sus estudios de arquitecto especializado en el diseño de interiores y rehabilitación de viviendas en la Universidad Politécnica de Milán. Al trasladarse a Barcelona, fundó el estudio LF24, con la intención de mezclar el estilo de su país natal con el de la arquitectura barcelonesa.

En este caso, Daniel Romanelli toma sus conocimientos adquiridos en Italia y lo adapta a la ciudad de Barcelona. Además de esto, sus proyectos también se pueden diferenciar más con su propia firma personal. Esto mismo pasa con todos los diseñadores de cualquier disciplina.

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