vista frente de polilla

¿Cómo evitar las polillas?

Cuando las polillas aparecen, empiezan a hacer estragos. A estos insectos les gusta especialmente nuestra ropa, muebles y alimentos, ya que se alimentan de ellos, y por lo tanto los estropean. Si quieres saber cómo evitar las polillas en casa, a continuación vamos a contar todo lo que tienes que tener en cuenta.

En primer lugar, ¿qué son las polillas exactamente?

Lo que conocemos como polillas son unos insectos que forman parte de los llamados lepidópteros, por lo que están emparentadas por las mariposas. Sin embargo, son mucho más frecuentes que estas otras, ya que las polillas representan el 80% de su especie. Y a diferencia de lo que ocurre con las mariposas, las polillas son nocturnas. Es decir, no les gusta nada la luz, y por eso suelen estar presentes en sitios oscuros.

¿Cómo puedo comprobar que tengo polillas en casa?

Detectar la presencia de polillas en el hogar no es problema alguno. Si compruebas que tienes pequeños agujeros en la ropa o en los muebles de madera sin explicación aparente, es casi seguro que se deba a la acción de las polillas. Recuerda también que pueden estar presentes en la comida, por lo que también debes revisar que los alimentos que tienes en la despensa se encuentran en buen estado.

¿Cuál es la mejor manera de erradicar las polillas?

Una vez que hemos detectado la existencia de polillas en nuestra casa, lo más importante es contratar los servicios de empresas especializadas en eliminar polillas, ya que es una de las plagas más difíciles de eliminar y seguramente todos nuestros esfuerzos serán en vano. En cambio, en este tipo de empresas cuentan con los recursos necesarios para terminar con las polillas de forma eficaz y segura.

¿Cuáles son los riesgos de las polillas?

Los principales riesgos de tener polillas en casa están relacionados con los daños que estas ocasionan en los muebles de madera y la ropa. Las polillas ponen huevos en estos objetos, y una vez que estos eclosionan, salen las larvas y empiezan a destruir los tejidos y la madera. También se alimentan de nuestros propios alimentos, por lo que pueden atacarlos y estropearlos.

Además de lo anterior, el gran riesgo de las polillas es la facilidad con la que se reproducen. Una polilla hembra tiene la capacidad de depositar hasta 300 huevos, y estos a su vez se abren en un plazo de una a dos semanas. En ese momento pasan a ser larvas, y comienzan a producir daños. Precisamente las polillas dañan los objetos y la comida cuando son larvas, y no en su etapa adulta.

Como evitar las polillas en el hogar

Aunque no es posible evitar completamente que aparezcan las polillas, si existen algunas pautas que podemos seguir para prevenir su aparición:

  • Comprobar que la ropa está bien limpia antes de guardarla. Algunas manchas, en concreto las de la comida y las de orina, atraen a las polillas. Por eso es importante asegurarse de que la ropa que se va a guardar está limpia. Además, si se almacena en un sitio oscuro, es aún más probable que aparezcan las polillas.
  • Lavar la ropa con agua caliente. Se aconseja lavar la ropa a 60ºC para terminar con las polillas.
  • Envolver en plástico las prendas que van a estar mucho tiempo guardadas. Esta es la mejor manera de mantenerlas a salvo de las polillas durante tanto tiempo.
  • Utilizar biocidas. En las zonas de la casa que sean más propensas a la aparición de polillas se puede usar este tipo de productos.
  • Revisar la ropa al volver de viaje. Como hemos visto, siempre es importante cerciorarse de que la ropa está limpia antes de guardarla. Pero si además venimos de un viaje hay que tener especial precaución, ya que las polillas pueden venir en la maleta.
  • Ventilar la ropa. Aunque hayamos guardado la ropa limpia, las polillas podrían haber llegado a ella después. Por eso se recomienda sacar la ropa guardada una vez al mes al menos, y sacudirla un poco para que suelte las polillas que pueda tener.
  • Evitar la oscuridad en el hogar. La luz es el gran enemigo de las polillas, por lo que es importante que en las casas no haya zonas que estén del todo oscuras durante el día.
  • Arreglar las grietas de las paredes exteriores cuanto antes. Las grietas en zonas externas como las terrazas pueden hacer que las polillas entren en la vivienda. Por eso es primordial cerrarlas lo antes posible.
  • Deshacerse de todos los objetos de lana, piel, etc. que no se suelan utilizar. También es importante desechar otros similares, como los de plumas. En este tipo de texturas, las polillas se pueden establecer con facilidad.
  • Guardar en cajas herméticas los objetos que no se usen habitualmente. De este modo impediremos que las polillas se asienten entre ellos.
  • Aspirar con frecuencia bajo estanterías, armarios, etc. Para llegar bien a los rincones más difíciles, es importante acoplar un accesorio adecuado a la aspiradora. Las polillas podrían estar en las esquinas menos accesibles, por ejemplo.
  • Pasar la aspiradora habitualmente a las alfombrasde lana, ya que es muy frecuente que las polillas aparezcan en ellas.
  • Revisar bien sofás, sillones tapizados, etc. A las polillas les resulta muy cómodo estar entre la tapicería, sobre todo si es de ciertos tejidos como la lana.
  • Vaciar la aspiradora después de pasarla. Si guardamos la aspiradora sucia, podemos contribuir a que se multipliquen las polillas. Por eso es importante vaciarla, o vaciar la bolsa, y guardarla ya limpia. Debe hacerse al aire libre, para evitar que si contiene polillas, se queden dentro de casa.
  • Comprobar edredones, almohadas y cojines de plumas. Este es otro lugar donde las polillas aparecen con mucha facilidad.

A las polillas no les suelen gustar los objetos de poca calidad precisamente, ya que atacan muebles de madera, prendas de lana, etc. De ahí que sea fundamental seguir los consejos que hemos visto para evitar que proliferen, y una vez que han aparecido, ponerse en contacto con una empresa experta para que termine con ellas y no sigan reproduciéndose.

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